lunes, 19 de marzo de 2007
sobre las expectativas
Las que nos mueven, nos da sentido, ganas de levantarnos, una representación sobre el apoteósico cumplimiento de un objetivo, una imaginación.Mientras mayor sea la capacidad de imaginación, las expectativas serán mayores, las que distarán aún más de la realidad, y ade ahí ese miedo recurrente, constante al que llamamos ansiedad, al infranqueable abismo entre la imaginación y la realidad
Sobre la ansiedad

Otra representación, otro tipo de imaginación, miedo;el puente a la resignación, o al placer del asombro.
Cuando no hay ansiedad, las expectativas se hacen alcanzables, y nos movemos por mecánica, por inercia; en la subjetividad, una imaginación carente de fuerza.
Mientras las expectativas las hacemos más inverosímiles- mayor nuestra imaginación-con mayor fuerza nace el deseo, y como consecuencia, nos viene la ansiedad, el miedo a la improbabilidad que ocurra en la realidad, y si ocurre. habrá un éxtasis de felicidad, la que ocurre por el asombro del cumplimiento, concluyendo, que la felicidad no sólo está en ese motor del deseo, sino también en el asombro, como también que no está en el objetivo odestino en sí: la más pura expresión de lo que llamamos realidad, el abismoque nos perturba.
Necesario debe ser sopesar la cantidad de imaginación necesaria, para no caer en seres adormecidos, o en lo contrario, en seres que imaginan, deseanm que caen largamente por el proceso de asimilación de la realidad( nos confunde la realidad, porque estamos gran parte del tiempoen la imaginación, y cuando queremos asomarnos al "mundo real" se nos olvida que la imaginación es nuestra gran realidad; nos perturbamos) se generan crisis de ansiedades.
El contrasentido de la ansiedad, ocurre porque imaginamos con fuerza, y a la vez también nos insensibiliza por las crisis-de angustia, de pánico- neurológicas; limita al deseo, la imaginación.
Para eliminar la ansiedad, necesariamente variamos o disminuimos el grado del deseo, la imaginación nuevamente y las expectativas.
Entonces, si el deseo, las expectativas, son los factores que nos muevenm la ansiedad debe mantenerse en algún grado, para lograr un equilibrio entre el deseo y el vacío.
Se podría plantear entonces: vibrar menos con la imaginación para no vulnerarse e insensibilizarse, pero tampoco tanto para no caer en lo mismo.
Lograr el equilibrio, que dificil tarea intelectual, sin la experiencia de por medio...
por eso a la cresta lo anterior, emigrar al budismo es mi gran consuelo,prajna.
Cuando no hay ansiedad, las expectativas se hacen alcanzables, y nos movemos por mecánica, por inercia; en la subjetividad, una imaginación carente de fuerza.
Mientras las expectativas las hacemos más inverosímiles- mayor nuestra imaginación-con mayor fuerza nace el deseo, y como consecuencia, nos viene la ansiedad, el miedo a la improbabilidad que ocurra en la realidad, y si ocurre. habrá un éxtasis de felicidad, la que ocurre por el asombro del cumplimiento, concluyendo, que la felicidad no sólo está en ese motor del deseo, sino también en el asombro, como también que no está en el objetivo odestino en sí: la más pura expresión de lo que llamamos realidad, el abismoque nos perturba.
Necesario debe ser sopesar la cantidad de imaginación necesaria, para no caer en seres adormecidos, o en lo contrario, en seres que imaginan, deseanm que caen largamente por el proceso de asimilación de la realidad( nos confunde la realidad, porque estamos gran parte del tiempoen la imaginación, y cuando queremos asomarnos al "mundo real" se nos olvida que la imaginación es nuestra gran realidad; nos perturbamos) se generan crisis de ansiedades.
El contrasentido de la ansiedad, ocurre porque imaginamos con fuerza, y a la vez también nos insensibiliza por las crisis-de angustia, de pánico- neurológicas; limita al deseo, la imaginación.
Para eliminar la ansiedad, necesariamente variamos o disminuimos el grado del deseo, la imaginación nuevamente y las expectativas.
Entonces, si el deseo, las expectativas, son los factores que nos muevenm la ansiedad debe mantenerse en algún grado, para lograr un equilibrio entre el deseo y el vacío.
Se podría plantear entonces: vibrar menos con la imaginación para no vulnerarse e insensibilizarse, pero tampoco tanto para no caer en lo mismo.
Lograr el equilibrio, que dificil tarea intelectual, sin la experiencia de por medio...
por eso a la cresta lo anterior, emigrar al budismo es mi gran consuelo,prajna.
viernes, 16 de marzo de 2007
En busca del amor eterno
No sabía nada de ella, tal vez por eso me producía tanta ansiedad, y me desmoronaba cada vez que su mirada prescindía de mi rostro transponiéndola en otro. Tenía eso llamado amor, otros obsesión, yo " deseo que debe ser abandonado".
El asunto era redefinir el amor, y por ello ahondaría en voluntad, concentración, perseverancia.
Decidí seguir mi vida, mi sentido común así lo decía y del que vendrían nuevos deseos, idénticos y correspondidos, como si la individualidad de los personajes con que nos topamos, nos produjesen exactamente lo mismo, a pesar de su físico, mirada ; peculiaridades,el encantamiento.
Me dije buscaré un cuerpo para amar, en los lugares más comunes, en rostros bellos y feos, filtrando tan sólo parámetros de tramas vividas, o de posturas ante la vida .
Me entregaría a fuerza de lucha contra la estupidez del encanto estético, cada una de sus imperfecciones las tornearía, las haría pintorescas, atractivas, desearía hasta el más ínfimo detalle de su hechura, pospondría el encanto estético- su rostro, mirada, gesticulación-por su forma de ver la vida.
Conocería a la de rostros bellos, sin confundir aquel encanto perfumoso,encegador.Sabría si me interesan desdibujando su rostro, y evocándome a esas palabras que salen de éste desfigurado, por la conciencia de la lucidez de un loable encantamiento.
Si aquellas palabras me llegasen a ese recóndito lugar que comulga con las ideas, entonces liberaré a ese rostro simétrico, para inyectar al deseo.
El asunto era redefinir el amor, y por ello ahondaría en voluntad, concentración, perseverancia.
Decidí seguir mi vida, mi sentido común así lo decía y del que vendrían nuevos deseos, idénticos y correspondidos, como si la individualidad de los personajes con que nos topamos, nos produjesen exactamente lo mismo, a pesar de su físico, mirada ; peculiaridades,el encantamiento.
Me dije buscaré un cuerpo para amar, en los lugares más comunes, en rostros bellos y feos, filtrando tan sólo parámetros de tramas vividas, o de posturas ante la vida .
Me entregaría a fuerza de lucha contra la estupidez del encanto estético, cada una de sus imperfecciones las tornearía, las haría pintorescas, atractivas, desearía hasta el más ínfimo detalle de su hechura, pospondría el encanto estético- su rostro, mirada, gesticulación-por su forma de ver la vida.
Conocería a la de rostros bellos, sin confundir aquel encanto perfumoso,encegador.Sabría si me interesan desdibujando su rostro, y evocándome a esas palabras que salen de éste desfigurado, por la conciencia de la lucidez de un loable encantamiento.
Si aquellas palabras me llegasen a ese recóndito lugar que comulga con las ideas, entonces liberaré a ese rostro simétrico, para inyectar al deseo.
que violencia
Atravesar aquella plaza, que evoca esos tiempos en que soñaba con tenerte con mi mrada, y ya no es más que nostalgia, es cuando acaba la plaza y me topo de pornto con esa realidad de las calles sin sentido, bulliciosas silenciosas, las que también atravieso ,pero esta vez sin recuerdos, atento, prudente, vacío.
martes, 13 de marzo de 2007
Una aproximación a las despedidas.
Primero el inconsciente se hace la idea del lugar, la situación, asimila y procesa: a las personas que uno despide las extrañará.
El resto del trabajo ya está casi hecho. Por inercia se empiezan a formar los famosos nuditos en la garganta y uno ya cree que el sentimiento es puro. De ahí hasta la caída de las lágrimas es poco el trayecto, en el caso de las mujeres, lo facilitan demasiado, en el caso de los hombres lo entorpecen, tal vez lo mas correcto.Al final, ambas partes van hacia los ojos brillosos, punto de encuentro y protocolo que una despedida dicta, o así quisiera, porque al fin y al cabo lo que se pretende es transponer en una despedida insensata a la sensatez, y sentir lo que ya no sentimos
El resto del trabajo ya está casi hecho. Por inercia se empiezan a formar los famosos nuditos en la garganta y uno ya cree que el sentimiento es puro. De ahí hasta la caída de las lágrimas es poco el trayecto, en el caso de las mujeres, lo facilitan demasiado, en el caso de los hombres lo entorpecen, tal vez lo mas correcto.Al final, ambas partes van hacia los ojos brillosos, punto de encuentro y protocolo que una despedida dicta, o así quisiera, porque al fin y al cabo lo que se pretende es transponer en una despedida insensata a la sensatez, y sentir lo que ya no sentimos
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